Desafío analógico: día 1

Subir a un colectivo, subir a un tren. El constante traqueteo que nos arrima hacia lo céntrico. Las caras de comenzar el día y los niños con energías, los vendedores que uno tras otro van apareciendo y abandonando el vagón. Parecen programados y a esta altura ya lo deben de estar. Encontrarme con la chica…